Pero….¿qué se entiende por tortura?

“ (…) se entenderá por el término ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia (…) ”

¿Porque las torturas son TORTURAS?

El 21 de junio de 2017 se presentó la primera querella por torturas contra el conocido torturador Antonio González Pacheco, que se hacía llamar “Billy el Niño”.

Tras esa, le han seguido 14 querellas más contra este torturador y contra otros que actuaban junto a él en Madrid. Son 21 los querellantes.

En otras partes del Estado, se han puesto querellas contra Pascual Honrado (Oviedo), Jesús Muñecas (Tolosa, Donostia), Solsona (Valencia) y se continuará con las que haga falta.

Si bien es cierto que todos los que pasamos por la siniestra Dirección General de Seguridad, donde estaba la Central de la Policía Política de la Dictadura Franquista (la Brigada Política Social, B.P.S.), tuvimos un trato distinto según las circunstancias y los momentos de nuestras detenciones, está claro que todos sufrimos TORTURAS, así con mayúsculas.

No es bueno que los que han sufrido dichos interrogatorios minimicen el trato vejatorio recibido.

Desde el primer momento sabíamos que entrabamos en un centro de detención en el que algunos detenidos habían sido asesinados con total impunidad, y los policías así lo recordaban continuamente en los interrogatorios.

La mayoría sabíamos que allí se habían articulado declaraciones falsas como las que llevaron a Francisco Granados y Joaquín Delgado a ser asesinados por garrote vil, a pesar de que después se demostró que no habían participado de los hechos de los que se les acusaba.

La condena más leve que ya tenías adjudicada sin tener que pasar por juez alguno eran cuantiosas multas que se pagaban con cárcel sustitutoria. Ni que decir tiene que con solo la detención ya perdías el trabajo.

Cualquier familiar tuyo, o simplemente amigos, podían ser detenidos y utilizados en los interrogatorios como medida de presión. Y, de hecho, en multitud de casos así lo hicieron.

Desde la creación del Tribunal de Orden Público en 1963, poco después del asesinato de Julián Grimau, decenas de miles de personas pasaron por las salas de interrogatorio de la BPS y los lúgubres calabozos de la D.G.S..

Ahora se trata de documentar aquellos hechos históricos en sede Judicial, por lo que cualquier testimonio por pequeño y nimio que le pueda parecer a los que sufrieron interrogatorios es de vital importancia para argumentar, suficientemente, la necesidad de depurar todas las responsabilidades sobre las torturas allí realizadas en tantos años de odiada Dictadura Franquista.

En particular se ha personalizado en Antonio González Pacheco por ser uno de los más conocidos y que más se pavoneaba ante los detenidos de sus “habilidades interrogadoras”. Precisamente, una de las cosas que también hay que investigar judicialmente es la participación de otros “sicarios” de la BPS en los interrogatorios y torturas, y que todavía están vivitos y coleando.

A pesar de que ha fallecido sin haber sido juzgado, ha sido un paso para que los torturadores sean reconocidos por sus vecinos/as, y para denunciar lo que había hecho. Las querellas que se pusieron contra él y otros torturadores continúan su procedimiento judicial y están en diversos estadios. Algunos ya han sido trasladados a tribunales internacionales, y estamos a la espera del rechazo del recurso de amparo por parte del Tribunal Constitucional con el caso de Gerardo Iglesias.

Así que animamos a todas y a todos los que pasaron por la DGS, a que aporten su testimonio para ser utilizado en las querellas criminales, que hemos iniciado contra el torturador Antonio González Pacheco (Billy el Niño) y sus compinches franquistas.

Escríbenos a: lacomunapresosdelfranquismo@gmail.com