
A pesar del intenso frío más de 350 personas nos reunimos en las proximidades de la que fue cárcel de Yeserías para celebrar el Acto de homenaje a las mujeres antifranquistas, convocado por los Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo y la Asamblea Feminista de Arganzuela (AFA). Este acto se viene realizando desde hace unos años, enmarcándolo en la celebración del 8 de Marzo, porque unir lucha por la memoria de las mujeres y feminismo es una reivindicación repetida: “¡Porque fueron, somos!”
Este año, la periodista y escritora Cristina Fallarás fue al encargada de presentar el acto que comenzó con la lectura de los nombres de las 80 mujeres fusiladas en Madrid después de la guerra, realizada por 16 mujeres de diferentes colectivos memorialistas, feministas y vecinales.

Tras ello, Mercy Bustos, del grupo Teatro de la Tierra leyó el poema “La última romanza” de Carlota O’Neill.
Tras ello, intervinieron Yolanda Herranz y Alba María Moreno, de AFA que leyeron un texto en el que se reivindicaba la lucha de las mujeres y se mencionaba la represión de la que fueron objeto tras la guerra; Jaldría Abubakra de Movimiento de Mujeres Palestinas Alkarama habló de la lucha del pueblo palestino y denunció el genocidio sionista que lleva cometiendo Israel contra la población de Gaza, con el apoyo de la mayoría de los gobiernos del mundo, salvo algunas excepciones y resaltó la solidaridad y apoyo que los pueblos del todo el mundo están haciendo de la lucha del pueblo palestino. Por último, nuestra compañera de La Comuna, Rosa García, habló como expresa política de Yeserías en los últimos meses de vida de Franco y comentó la situación de aquella época de grandes luchas, pero también de durísima represión como fueron las penas de muerte contra cinco jóvenes antifranquistas impuestas por los tribunales militares y un dictador moribundo. Terminó su discurso recordando el nombre de algunas de sus compañeras, muchas también activistas de La Comuna:

“(…) Nieves, Kutxi, Ángela, Lucía, Roser, Inma, Trini, Isabel, Pilar, Vicenta, Esperanza, Eva, Irene, Elsa, Raquel, … he olvidado muchos nombres y algunas caras, pero recuerdo perfectamente lo que significaron aquellas maravillosas mujeres, rojas, sí, rojas. Llenas de orgullo, valentía y dignidad. ¡Y este homenaje va por ellas! ¡Va por todas!”.
Con la lectura del Manifiesto y la actuación del Coro Malvaloca terminó el acto. Tras ello, nos acercamos al edificio de la cárcel de Yeserías, que fue prisión de hombres tras la guerra y de mujeres al final del franquismo. Se colocaron claveles rojos y una pegatina con la leyenda: “En recuerdo a las mujeres antifranquistas por luchar por la democracia y la libertad” y se reclamó que sea declarado lugar de memoria, tal como establece la Ley de Memoria Democrática.

