October 23, 2017

Actualidad:

¿Qué es?

Sobre el Tribunal Permanente de los Pueblos

El Tribunal Russell creado en 1962, también conocido como Tribunal sobre los Crímenes de Guerra, o también, Tribunal Russell-Sartre, fue un organismo público establecido por el filósofo y matemático británico Bertrand Russell y secundado por el filósofo francés, Jean Paul Sartre. Pronto se incorporaron personalidades como Julio Cortázar, Ken Coates, Simone de Beauvoir, entre otrxs muchxs. En sus inicios se encargó de investigar y evaluar la política exterior estadounidense y la intervención militar que este país llevó a cabo en Vietnam tras la derrota de las fuerzas francesas durante la Batalla de Dien Bien Phu en 1954 y la instauración de las repúblicas de Vietnam del Norte y del Sur.

Bertrand Russell justificó la creación de este organismo con el alegato del Fiscal Jefe durante los juicios de Nüremberg, Robert H.Jackson: “Si ciertos actos de violación de tratados son crímenes, se trata de crímenes, sin importar que los cometan Estados Unidos o Alemania. No estamos preparados para estipular una norma de conducta criminal contra otros que no estemos dispuestos a invocar contra nosotros”.

La citada frase es de contundente adaptación al Estado español, que si bien interrumpió la aplicación de justicia universal, no puede borrar o anular los tratados internacionales que le obligan al cumplimiento de los derechos humanos, largamente ignorados por quienes desde el silencio y la complicidad, determinan la vigencia de la impunidad de los verdugos y sus cómplices.

Desde aquella primera actuación y un segundo Tribunal sobre las dictaduras latinoamericanas, el Tribunal Russell decidió transformarse en un cuerpo permanente, para lo cual reunió a centenares de organizaciones políticas y sociales que aprobaron en 1976 la Declaración de Argel, que dio lugar al Tribunal Permanente de los Pueblos. Desde aquel momento, el Tribunal sesionó en más de cuarenta casos en diversos países frente a las violaciones de los derechos de los pueblos. Así abordó las dictaduras latinoamericanas, el genocidio en la ex Yugoslavia, los crímenes cometidos por las transnacionales, los casos actuales de Colombia, Guatemala y México en América Latina, la situación del pueblo palestino, la del pueblo tamil en Sri Lanka o las empresas mineras en distintos países africanos.

Su próxima sesión será en el mes de septiembre, dedicada a las violaciones de los derechos de los pueblos rohingya, kachin y otros en el Estado de Myanmar (antigua Burma o Birmania). También tuvo casos vinculados a hechos ocurridos en el pasado (muy homologables a la sesión que se propone sobre España), como la sesión para reconocer la existencia del genocidio armenio, desarrollada en los años ´90.

En palabras del filósofo francés Jacques Derrida, …”el Tribunal se había abierto un camino y ocupado un lugar de indudable prestigio en el concierto internacional, justamente a partir de su decisión de funcionar haciendo caso omiso a la predisposición de los Estados y las instituciones jurídicas constituidas, que habían dejado al desnudo su debilidad, a partir de las dificultades que habían planteado en distintos momentos, potencias tales como Estados Unidos, Francia o Israel…”

Finalmente, la dinámica de las sesiones es de la siguiente manera :
• El tribunal elige a un conjunto de jueces entre 7 y 12 reconocidos internacionalmente. Algunos son jueces permanentes del Tribunal y otros se suman ad hoc para los distintos casos,
• Se invita al Estado español a ejercer la defensa; si el Estado español no acepta, un académico debería asumir la preparación de la defensa, tomando los argumentos que el Estado español haya aplicado para negar o justificar la comisión de los hechos.
• Para la acusación, se convoca a militantes, sobrevivientes, familiares, académicos, jueces, fiscales, etc., sin exclusión alguna, que testifiquen ante el Tribunal. A su vez, el conjunto de las organizaciones convocantes se conforman como querella, estando a cargo de la elaboración de la acusación y de la citación a los distintos testigos, así como del orden de exposición de los mismos.
• Según la complejidad de las problemáticas y la importancia regional de la misma, a veces se han realizado sesiones en distintas ciudades que permitieron que problemáticas y testigos distintos pudieran dar cuenta de los hechos. En otros casos, se lleva a cabo una sola sesión donde se unifica todo el trabajo. Eso depende del diálogo entre el Tribunal y la Comisión Organizadora, que sin perder su carácter amplio, inclusivo y paritario, abordará tareas concretas para el funcionamiento de las sesiones, las posibilidades logísticas y de financiamiento, de difusión, etc.
• Después de escuchar a los distintos actores, a la acusación y a la defensa, los jueces deliberan y emiten sentencia, que inmediatamente llega a los organismos internacionales.

 

Para más información, se puede consultar la página web del mencionado tribunal: Pincha aquí

 

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