September 17, 2019

Caso Agustín Rueda Sierra

Agustín Rueda Sierra nació en Sallent de Llobregat en 1952. Hijo de familia humilde, pronto empezó a trabajar.

Participó en la huelga y encierro de mineros de Balsareny y Sallent, lo que le hizo perder el empleo.

Siempre había luchado por un barrio mejor en la colonia industrial en la que vivía, creando y participando en clubes juveniles.

En 1973, debido a las malas condiciones del barrio, muere atropellada la madre de un amigo. Se manifiestan por ello y es detenido y llevado a la cárcel Modelo de Barcelona.

Dado su activismo, no vuelve a conseguir trabajo en la zona y se va a Francia, para trabajar en la recogida de fruta y verdura. Allí contacta con otros miembros de la CNT. Para su desgracia, también hay un infiltrado que le denuncia en uno de sus pasos por la frontera llevando una multicopista en febrero de 1977.

Es llevado a la comisaría de vía Laietana, donde es torturado. Le envían a Figueres durante tres días a reestablecerse de la paliza. De ahí pasa a la cárcel de Girona, donde entra en contacto con la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha), a la que se une inmediatamente.

Debido a su trabajo con la COPEL, es trasladado el 1 de enero de 1978 a Carabanchel. Sus abogados lo desconocen y, aunque preguntan por él, no obtienen respuesta. Hace lo mismo el Comité Pro presos de Madrid, con el mismo resultado.

Finalmente, el Comité de Solidaridad de Sallent contrata a una abogada para que se encargue de la defensa de Agustín. Ya sería el 2 de marzo.

Tras varios días en la cárcel, participó en la excavación de túnel, que fue descubierto. El 13 de marzo le acusan a él y a otros 7 presos de hacerlo.

Fueron interrogados y torturados.

La noche del 13 al 14 de marzo, murió debido a un “shock traumático”. El informe afirma que las lesiones fueron producidas por un grupo de agresores con un objeto alargado y flexible, que podría corresponder a una porra y con otros más pequeños y de mayor dureza. También dice que “se puede afirmar que no es posible, salvo especial destreza, ocasionar tantas lesiones externas respetando las estructuras óseas subyacentes.

Nadie le vió tras la paliza. Se llevaron el cadáver a Sallent, donde le enterraron sin permiso ni siquiera de las autoridades sanitarias.

Gracias al testimonio de dos de los compañeros que también había sido torturados, se encausó al director, al subdirector y a 9 funcionarios más de Carabanchel.

En 1988, la Audiencia Provincial de Madrid consideró la paliza como un delito de imprudenica temeraria con resultado de muerte, y no como un delito de homicio. En lugar de 30 años, el director, el subdirector y 5 funcionarios, son condenados a 10 años de prisión. Los otros 3 funcionarios serán condenados a 8,7 y 6 años respectivamente. Los doctores de la prisión serán condenados a cumplir 2 años por ocultar el estado de Agustín tras la paliza.

Ninguno de ellos llegó a cumplir 8 meses de prisión.

Rodolfo Martín Villa era Ministro de Gobernación cuando se produjeron los hechos.

Información obtenida de: Dossier: Diario de una transición sangrienta y www.diagonalperiodico.net y www.wikipedia.org

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