June 25, 2018

La historia particular de la niña Maravillas

Maravillas Lamberto Yoldi

Nacida el 28 de junio de 1922 Larraga, Navarra, España.
Violada y Asesinada el 15 de agosto de 1936.
Edad 14 años
Fue una de las víctimas de la Guerra Civil en Navarra.

Su padre, Vicente Lamberto, era militante de la Unión General de Trabajadores (UGT) durante la Segunda República. Al inicio de la Guerra Civil, en el mes de agosto la Guardia Civil fue a detenerlo. Maravillas, de 14 años, dormía en la misma habitación que su hermana Pilar, de 10. Los miembros de la Guardia Civil iban acompañados por dos personas más, una miembro de la falange y la otra requeté, según recordaba su hermana Pilar, y cuando les dijeron que lo llevaban a interrogarle al ayuntamiento, Maravillas pidió acompañarlo, a lo que estos accedieron. En el ayuntamiento el padre fue encerrado en la cárcel y a la niña la subieron a las dependencias superiores donde fue violada. Posteriormente ambos fueron asesinados.
Posteriormente la Guardia Civil volvió a registrar la casa y a detener a la madre, Paulina. Poco después, la madre con las dos hijas que quedaban, Pilar y Josefina que tenía 7 años de edad, se trasladaron a vivir a Pamplona. Este hecho les marcó para siempre. Josefina cinco años después ingresó en un convento de monjas. Por los antecedentes familiares fue enviada a un convento de Karachi (Pakistán), en donde tenía prohibido el trato con el resto de monjas y no podía aprender lenguas para evitar el trato con los nativos. Tras la muerte del dictador Franco, la destinaron a Madrid, aprovechando para interesarse por su padre y su hermana asesinados. Por ello la superiora del convento, al considerar que “algo harían”, le prohibió las salidas del convento. En 1992 perdió su vocación religiosa, dejó el convento y se instaló en Pamplona.
Muchos conocieron su historia, una de las más espeluznantes de la masacre de 1936, en el acto de Sartaguda. Lo hicieron a través de la emotiva balada compuesta por Fermín Balentzia, el popular cantautor navarro:

MARAVILLAS

“La noche los vio entrar
eran hombres sin luz
venían a todo gritar
eran la muerte azul.
La escalera crujió
cuando salías tú
con tu padre a dejar
tu niña juventud.
Maravillas, Maravillas
florecica de Larraga
amapola del camino
te seguiré donde vayas.
A Monreal, a Otsoportillo,
a Sartaguda, a Santacara,
para sembrar las cunetas
de flores republicanas”.

Fue el 15 de agosto de 1936, «el día de los auroras y con las iglesias abarrotadas», según ha escrito una de las personas que acudieron a Sartaguda y que descubrieron ese sábado la historia de Maravillas y de su padre, Vicente Lamberto, militante socialista de Larraga, del que la niña decidió no separarse aunque le costara la vida.
Tenía sólo 14 años, pero sabía bien adónde se lo llevaban los falangistas, por lo que insistió en acompañarles. Su final hasta duele contarlo. A Maravillas la violaron reiteradamente antes de matarla. El cadáver desnudo no fue descubierto hasta muchos días después, cuando ya se pudría. Se lo habían echado a los perros.

Duele en lo más profundo de nuestro ser, leer esto, es imposible tratar de encontrar una explicación razonable a tanta ignominia, si alguno de los que todavía dicen que en el bando republicano se cometieron más “barbarrasadas”, no sabe lo que dice. MARAVILLAS LAMBERTO YOLDI, allí donde estés, vuela mi pensamiento para abrazarte y arrodillarme a tus pies con cariño y admiración.

V. Antonio López

Archivo Histórico de La Comuna – 16 agosto de 2013

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