Las fosas comunes del monte de Estépar

Fosa comun Estépar Burgos julio 2014

BurgosDijital, julio 2014

Tras una semana intensa de trabajo en el descubrimiento de las fosas comunes en el monte de Estépar, de la provincia de Burgos, se llega a la fase final de la primera etapa con la exhumación de unos 70 cadáveres dentro de tres fosas.  El sábado 26 de julio se procedió a dar unas breves explicaciones por los directores del proyecto, Francisco Etxeberría y Juan Montero, y dar paso a un homenaje a cargo de familiares y simpatizantes a las víctimas del franquismo enterradas supuestamente aquí.

Juan Montero exponía brevemente algunas conclusiones de los hallazgos en las fosas de Estépar.

“…el 17 de julio de 1936 no fue un alzamiento ni una sublevación, fue un golpe de Estado y las personas que aquí murieron no murieron en la guerra, sino en la retaguardia, y no murieron fusilados, murieron asesinadas…”

“…en la fosa nº 2 salieron 26 cuerpos y se ha observado que la mayoría de los cuerpos estaban con las manos atadas…” “…la mayoría de los cráneos estaban fracturados, en principio se ha observado que tienen orificio de entrada de los proyectiles  y hemos recuperado algunos proyectiles dentro de los cráneos…”
“…en la fosa nº3 se han recuperado 27 cuerpos que no estaban atados y en fosa nº1 se han recuperado 17 cuerpos…”

“…hemos encontrado en las fosas casquillos de bala y tras su análisis podremos saber quienes fueron los perpetradores, militares, Guardia Civil o falangistas…”
“…aquí se produjeron muchas “sacas” e interesa saber quién efectuaba las salidas, piquetes de falangistas, militares o Guardia Civil…”

“…entre los enseres se han encontrado zapatos, alpargatas y abarcas, lo cual indica también la condición social de estas personas, es probable que las personas que calzaban alpargatas y abarcas tuvieran un origen humilde, labradores y jornaleros, también se han encontrado cinturones, hebillas de tirantes y chalecos….botones de las camisas y un pequeño monedero con unas pocas monedas…”

“…se han encontrado tres anillos, dos son alianzas, una de ellas con una fecha 16-01-1926, y con las iniciales E.D., se puede pensar que era la fecha en la que contrajo matrimonio…”

“…la otra alianza no diferencia ninguna inscripción perceptible y el sello encontrado se analizará más despacio su inscripción en el laboratorio…”

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Chato Galante: “Si se reconoce que somos víctimas, también se reconocerá que hubo culpables”

Chato Galante junio 2014

Amnistía Internacional, 2014

Llego tarde y me sabe mal. José María Chato Galante (Madrid, 1948) lleva 43 años esperando justicia, desde que el inspector Antonio González Pacheco, Billy el Niño le torturara en la Dirección General de Seguridad de Madrid, y no merece que nadie le haga esperar más. Me recibe serio, como corresponde, pero enseguida la conversación fluye. Hablamos de tortura, él la sufrió (insisto), pero también de dignidad. Y de rebeldía. En marzo de 2012 encabezó junto a otros compañeros la denominada “querella argentina” para investigar los crímenes del franquismo que no han encontrado amparo en la justicia española. Es la memoria de un periodo que las autoridades y una parte de la sociedad tratan de enterrar.

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando escuchas la palabra “tortura”?
Lo mucho que padecimos cuando fuimos detenidos. Tengo 66 años y me torturaron varias veces. La más grave cuando tenía 21. Recuerdo todas aquellas salvajadas y siento rabia por la impunidad. Vivo a 500 metros de la persona que me torturó y esa persona se ha retirado con las mayores condecoraciones que se le pueden dar a un policía vivo en nuestro país; y yo sigo siendo un delincuente al que no se le ha anulado su proceso. Me niegan mi derecho a la justicia.

¿Cómo se les explica a los jóvenes nacidos en democracia qué ocurrió en tiempos de Franco?
Hay un desconocimiento absoluto de lo que ocurrió. No se estudia en los institutos y cuando se hace, se tergiversa. Por ejemplo, se dice que García Lorca murió en su casa o que Machado estaba de vacaciones en el sur de Francia con su madre y resulta que, fíjate qué mala suerte, primero muere la madre y luego él… Yo doy charlas en los institutos y empiezo con preguntas como ¿en qué año fue el último fusilamiento del franquismo? Casi nadie acierta. Cuando tú les dices que fue a dos meses de la muerte de Franco [noviembre de 1975]… hasta los profesores te ponen pegas. Una parte del clima de impunidad se basa en un trabajo pertinaz de ocultación de lo sucedido. Es otro derecho que se nos niega: la verdad.

¿Cuándo conoces a Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño ?
La primera vez que me detienen, con 19 años. Era un torturador compulsivo. Alguien que hacía horas extras en la  Dirección General de Seguridad (DGS) y que disfrutaba con los abusos. Pero lo peor ocurrió en febrero o marzo de 1971. Me detuvieron sin muchas pruebas durante el estado de excepción por ser militante de la Liga Comunista Revolucionaria. Estuve en la DGS 12 o 14 días. Pierdes el conocimiento. Fue horrible: palizas, golpes, abusos… aunque lo peor es el miedo a que te destruyan, a que delates a alguien. Sabes que eso lo vas a llevar muy mal toda la vida. Conozco gente que se suicidó tras haber delatado a compañeros. A mí me salvó rebelarme mentalmente contra aquello. Recuerdo verme tirado en el suelo, orinando sangre. Estaba desnudo y atado a un radiador. Me  habían interrogado varias veces. En ese momento, la rebeldía es pensar ¡yo soy un ser humano! Eso me permitió aguantar. Para mí fue el momento clave porque sientes un dolor horroroso por todo el cuerpo, pero algo te dice que tienes que sobrevivir.

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Alto al genocidio en Gaza, en solidaridad con Palestina #17JSOSGaza

Palestina

El pasado 12 de junio, Israel lanzó una campaña de castigos colectivos en la que mató a 15 palestinos y arrestó a más de 500, en una operación de búsqueda de 3 jóvenes israelíes que habían sido secuestrados al lado de una colonia en Cisjordania. 2 semanas más tarde, Israel anunció que su ejército había encontrado los cuerpos de los colonos. El Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu afirmó que se vengaría del Hamas al que culpó del triple crimen, a pesar de que este partido negó rotundamente desde el principio estar involucrado en el secuestro. Mientras el gobierno israelí incitaba a la represalias, los lemas racistas y ataques contra la población palestina se extendieron en los medios y en la calles de Israel, lo que resultó en el asesinato de un adolescente que fue quemado vivo en Jerusalén por unos israelíes ultras.

El martes 7 de julio, Netanyahu inició una operación militar de gran envergadura contra la Franja de Gaza, satisfaciendo así las exigencias de su Ministro de Exteriores. A lo largo de toda la semana, los bombardeos han sido constantes y han sacudido día y noche todo el territorio de la Franja de Gaza. Los blancos del Ejército israelí han sido los barrios más poblados, golpeando cientos de casas, hospitales, ambulancias, una mezquita a la hora del rezo, un hospital geriátrico, un centro destinado al cuidado de personas discapacitadas, el sistema de saneamiento y de distribución de agua, etc.

Han sido asesinadas cruelmente 175 personas, un 80 por ciento de ellas niños y niñas, mujeres y personas mayores. Hay 1250 personas heridas, con graves quemaduras, miembros seccionados y metralla en todo el cuerpo. Médicos palestinos e internacionales han denunciado que el Ejército de Israel esté utilizando armas de plomo fundido y bombas DIME, que provocan amputaciones y heridas de mucha gravedad. Más de 10.000 personas han sido desplazadas a la fuerza y alojadas en escuelas, mezquitas y edificios públicos.

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Murió de muerte matada. Por Sabino Cuadra

San Fermines 1978

Germán murió de muerte matada, que se dice por allá, en México. Porque lo suyo no fue un accidente, ni una enfermedad, sino un crimen. Pero como fue el poder y sus fuerzas los responsables del mismo, no fue su muerte ni sus matadores los declarados ilegales, sino su persona: Germán fue condenado a la cadena perpetua de la muerte silenciada. Con la excepción honrosa del Ayuntamiento preconstitucional (¿será por eso?) de aquel año 78, el de los Martínez Alegría-Muez-Velasco, ninguna otra institución, ni judicial, ni foral, ni municipal, ha reconocido posteriormente, ni señalado con el dedo a los culpables de aquellos hechos: el gobierno de UCD y la Policía a sus órdenes. La agresión sufrida por el pueblo de Iruñea y de Nafarroa entera aquel ocho de julio no ha tenido parangón en la historia reciente de nuestro pueblo en las últimas décadas. Que la Policía entre a los postres de una corrida sanferminera, con premeditación y alevosía, disparando fuego real sobre los miles de personas que llenaban la plaza, y que siembre el pánico con total impunidad por las calles de la ciudad en las horas posteriores, agotando municiones de todo tipo y dejando a Germán muerto matado en cualquier lugar, solamente puede explicarse por la existencia de una operación política previa planificada, impulsada y amparada desde el poder.

No eran fechas casuales aquellas. En el AberriEguna de aquel año 1978, todas las fuerzas nacionalistas, democráticas y de izquierdas vascas, incluidos PSOE y PCE, habían reclamado unitariamente el reconocimiento del derecho de autodeterminación y la exigencia de un Estatuto de Autonomía conjunto para los cuatro herrialdes (provincias). Incluso la UGT, en la realización de su primer Congreso de EuskalHerria, acababa de pronunciarse en favor de la autodeterminación. CCOO lo venía haciendo desde su propio nacimiento. Los niveles de reivindicación y exigencia de la mayoría de las fuerzas políticas y sociales de EuskalHerria superaban con mucho el rasero que la UCD y el poder habían establecido para la negociación del borrador de la Constitución.

En esta coyuntura, la agresión brutal del 8 de julio de 1978 fue, sobre todo, un fuerte puñetazo dado sobre la mesa (hubo más, si bien no tan visibles) para advertir a todos los comensales constitucionales, principalmente al PSOE, pero también al PNV, que «hasta allí habíamos llegado». Se había acabado el juego: o se cogía lo que se daba, o la confrontación sería abierta. Y a partir de entonces comenzó la rebobinada de la izquierda estatal (aceptación de la monarquía, de la indivisible unidad española, del tutelaje militar de un Ejército no depurados) y del nacionalismo moderado, quien pasó a conformarse con el plato de lentejas vascongadas y las referencias lírico-constitucionales a los «derechos históricos» vascos.

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Castigados por pedir justicia

CArcel de CArabanchelEl Tribunal Supremo impone unas costas de 4.200 euros a las Asociaciones de Vecinos que denunciaron arbitrariedades en la Agencia Estatal de Protección de Datos a cuenta del abandono de fichas de presos de la antigua cárcel de Carabanchel

Loquesomos.org. Julio 2014. Madrid. La cárcel de Carabanchel cerró sus puertas en el año 1998. Diez años después todavía quedaban abandonadas en su interior decenas de fichas de antiguos presos, expuestas a la mirada de cualquier visitante de un recinto que no contaba con ninguna vigilancia ni protección.

Las Asociaciones de Vecinos de los barrios cercanos a los terrenos de la antigua cárcel, Aluche, Carabanchel Alto, Lucero Cerro Mica, Puerto Chico y las Águilas presentaron el 19 de febrero de 2008 denuncia ante la Agencia Estatal de Protección de Datos (AEPD) contra la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias por lo que podría constituir una falta en la custodia de datos de carácter personal y confidencial.

Recibida la denuncia, se inició un procedimiento por el que los inspectores de la AEPD comprobaron que la documentación aportada en la denuncia correspondía con información incluida en ficheros bajo custodia de Instituciones Penitenciarias, y por eso mismo, el Director de la citada agencia acordó, con fecha 13 de enero de 2009, iniciar procedimiento de declaración de infracción de Administraciones Públicas a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias por presuntas infracciones de los artículos 9 y 10 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) tipificadas como graves. Finalmente el 16 de marzo de 2009 se envió propuesta de Resolución, en el sentido de que por el Director de la Agencia Española de Protección de Datos “se declare que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha cometido infracción de los artículos 9 y 10 de la LOPD tipificadas como graves en el artículo 44 apartados 3.h) y 3.g) de dicha norma”.

Pese a las conclusiones a que llegó la instrucción por parte de los servicios de la inspección de la AEPD, el Director de la Agencia Española de Protección de Datos resolvió, con fecha 25 de mayo de 2009, DECLARAR EL ARCHIVO del procedimiento, por “no haber podido obtener pruebas que corroboren y acrediten la responsabilidad de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en los hechos denunciados”.

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Lidia Falcón: “Me colgaron de los brazos y me rompieron el abdomen a puñetazos”

Lidia Falcón

La Marea, 27.06.2014

Sergi Tarín // Una bolsa de golosinas y una bebida isotónica. Con estas herramientas afronta Lidia Falcón (Madrid, 1935) el relato de los instantes más duros. Lo hace en un reservado de un céntrico hotel de Valencia. En breve está prevista su intervención en una mesa redonda de Amnistía Internacional sobre el Día Mundial de la Tortura. “Es la primera vez que voy a entrar en detalle”. Licenciada en Derecho, Arte Dramático y Periodismo y Doctora en Filosofía. Con cerca de 40 obras publicadas (entre ellas Viernes y 13 en la calle del Correo), es una referencia del feminismo español.

Tras un sorbo al líquido naranja, la mano temblorosa cae sobre la falda. “Bueno, qué se le va hacer”, libera Falcón un suspiro y se propulsa en una narración hacia las cloacas de la dictadura y dos de sus protagonistas más turbios: el comisario Roberto Conesa (implicado en el asesinato de Las Trece Rosas) y Antonio González Pacheco, Billy el Niño, de quien han solicitado su extradición a Argentina para ser juzgado por los crímenes del franquismo.

En su conferencia ha anunciado que tratará momentos temibles de su vida. ¿Son confesables en esta entrevista?

Deberían serlo y debería haberlo dicho mucho antes. Tantos camaradas que han sufrido también la tortura, hay una parte, como yo, que no lo contamos con detalles. Nos detuvieron, nos torturaron y ya está. Y que la gente imagine o piense lo que quiera. Y no sé si hemos hecho bien, pero debe ser que no queremos repetirlo por no revivirlo. Pero algunos compañeros me convencieron de que es aleccionador contarlo con detalle.

Entonces…

Teníamos una relación política y amistosa con Eva Forest y Alfonso Sastre. Vivían en Madrid y nosotros en Barcelona. Compramos un piso céntrico en Madrid porque tenía el propósito de montar un despacho en la capital. Era el verano de 1974. Teníamos que hacer obras y Eva Forest nos aconsejó que Antonio Durán, un habilísimo albañil [del Partido Comunista], nos hiciera una pequeña construcción que no podía verse por fuera porque la recubría de azulejos y parecía que no había puerta. Se abría con unas ventosas. Quedaba un hueco dentro. La verdad es que no pensaba que me sirviera, pero Eva insistió mucho. Entonces, desde Barcelona, le envié el dinero y las llaves de la casa.

¿Llegó a ver el piso?

Nunca. En agosto de ese año la Guardia Civil detuvo, a tiros, a dos etarras en el País Vasco. Al registrarlos encontraron una agenda con el 13 de septiembre marcado: “Rolando, 2:15-2:30”. Y el 13 de septiembre explosionó un carga enorme en la cafetería Rolando de Madrid, enfrente de la Dirección General de Seguridad, en la calle del Correo. Hubo 13 muertos y 84 heridos. La policía relacionó aquello con la detención de los etarras, que convenientemente interrogados explicaron que en Madrid tenían una cabeza de puente que ellos llamaban “La loca”, “la tupamara” y “Vitia” [se trataba de Eva Forest]. Y que habían estado en Madrid y ella les había alojado en pisos francos. Uno de ellos era el mío.

¿Cómo se fraguó el atentado?

La llamaron operación Caperucita Roja porque era meterse en la boca del lobo. Convenció a la cúpula etarra, que estaba en Burdeos, que después del asesinato de Carrero Blanco, que había sido una acción tan exitosa, había que hacer otra todavía más espectacular. ¿Qué podía ser? Volar la Dirección General de Seguridad en Madrid. Forest realizó una prospección, pero la vigilancia era férrea. Entonces se percató de que los policías iban a la cafetería Rolando, que estaba enfrente. Cuando llegaron los activistas de Francia, los llevó a ver la cafetería y al día siguiente colocaron la carga. Nosotros estábamos en Barcelona completamente en la inopia.

¿Cómo se produjo su detención?

El 16 de septiembre, tras interrogar a los etarras, la policía detuvo a Eva Forest. Le abrieron el bolso y, entre otras muchas, sacaron las llaves de mi casa. “Son de la casa de Lidia Falcón y Eliseo Bayo”, contestó. Inmediatamente llamaron a la Jefatura de Barcelona para que nos detuvieran. Después de registrar mi despacho sin encontrar nada, a la una de la madrugada nos metieron en dos coches. Eliseo y mi hija en uno. A mí en otro. Mi hijo, que tenía 16 años, lo detuvieron y lo tuvieron tres días en la Jefatura de Barcelona. No nos dijeron adónde nos llevaban ni porqué. Condujeron toda la noche y casi a las 10 de la mañana llegamos a Madrid, a la Dirección General de Seguridad. Como entrabas por la calle del Correo, vi la cafetería destrozada. El edificio estaba en ruinas. Entonces sí que pensé que nos matarían.

¿Relacionó su detención con el atentado?

Aún no. Pero teníamos mucha inquietud. No sabíamos nada. Ni que habían detenido a Eva. Primero me bajaron a los calabozos, que eran medievales, auténticas mazmorras, sótanos de piedra con arcos. Había arriba un tragaluz por el que veías la calle y los pies de la gente. En la primera celda estaba Eva. Con una alegría sin igual me dice: “Pero Lidia, ¿qué haces aquí? Tú no tienes nada que ver con esto”. Tampoco sabía que ella estuviera relacionada con el atentado.

¿Cuándo lo supo?

Nos subieron a interrogatorios. La primera cosa es que aparece un policía enorme, un gigante, y dice: “¡Aquí está una de las asesinas!”. Y con una guía de teléfonos me da un golpe en la cabeza. Después me llevaron al médico. Dije que había tenido una pequeña inflamación hepática aquel verano. Acto seguido me pasaron al interrogatorio con Billy el Niño y el comisario Conesa y otro que no recuerdo. Todo parecía normal. Me sientan en una silla y me preguntan por Eva Forest. Siempre es larguísimo. Hay un reloj allí y vas contado los minutos. Mientras los entretienes va pasando el tiempo. Era una ingenua porque no tenían ningún tiempo tasado. Creía que respetarían el plazo de los tres días, pero estuve nueve.

¿Cómo era Billy el Niño?

Le gustaba pegar y gritar. Era el que actuaba. El comisario Conesa estaba sentado y miraba. Otro iba escribiendo. Billy me decía que mi hija, de 18 años, también estaba en los calabozos y que allí podía encontrar novio. Fue casi lo primero, el saludo. Al cabo de horas, me puso en pie y me cogió de un brazo y me sacudió. Eso fue después lo más visible, cuando era lo menos importante, porque una parte del brazo se me puso negra. El primer puñetazo fue al hígado. Cuando intenté protegerme, me cogieron los brazos y los sujetaron para darme más puñetazos en el hígado. Esto se prolonga un tiempo que ya ni sé. Cuando se cansaron, me ataron los brazos y me colgaron de algo que tenían allí preparado para seguir pegándome. El abdomen fue lo peor. Me rompieron algún músculo, alguna capa que protege el intestino. Una de las veces me desperté en el suelo. Me estaban echando agua. Y el médico me estaba tomando la tensión y decía: “déjenla descansar”.

¿Esto el primer día?

Esto se repite y se repite. Se cansan ellos. Los tres primeros días eran continuos. Después ya eran cuatro o cinco horas y te bajaban a la celda y te dejaban allí. No te daban nada de comer ni beber. Cuando pasaron los tres días y pensaba que todo acabaría, me suben y me encuentro con el juez militar. En vez de que te sacaran de la detención y te llevaran al juzgado, el juez se personaba allí.

Dice que Billy el Niño gritaba mucho. ¿Qué le decía?

“Asesina, nos has querido matar” y “estos monstruos que quieren deshacer España”. Era un gasto inútil. No sabía nada. Yo, desde luego, me vi muerta. Cuando perdía el conocimiento era estupendo. Cuando te despertabas y veías gritando a los tres, pensabas que no tenía fin. Eran impunes. Una de las veces ya no me pudieron subir andando y lo hicieron a rastras. Y ya no me colgaron porque casi no valía la pena. No tenían donde darme.

¿Qué secuelas le han quedado?

Al colgarme de los brazos se rompieron los tendones supra espinosos. Los dolores eran grandes. Los médicos no sabían qué hacer y optaron por las operaciones. Los tengo con muchas limitaciones. He hecho cinco años de rehabilitación. La primera operación fue a los dos años: tenía rotos unos tejidos, decían que era un hernia abdominal. De esa parte tengo tres intervenciones. La última, una cicatriz que va de lado a lado.

¿Por qué se decide ahora a contar todo esto?

Porque ha pasado el tiempo. Por consejo de algunos compañeros.

¿Se plantea repetir el testimonio ante la jueza María Servini y adherirse a la querella argentina contra los crímenes del franquismo?

Tendría que haberlo hecho ya. Debo hacerlo. Muchos compañeros han insistido y me han facilitado el nombre de los abogados. Lo haré en septiembre.

No te echaremos de menos, Alfredo

Plataforma Carabanchel

Plataforma por un centro para la paz y la memoria en la antigua cárcel de Carabanchel

Una de las noticias del día (entre aforamientos y “aforramientos”) es la publicación de la decisión de Alfredo Pérez Rubalcaba de abandonar su escaño en el Congreso de Diputados, el próximo mes de septiembre. Como sucede en estos casos, ya surgen coros de voces laudatorias de este personaje.
Para nosotros su recuerdo siempre estará unido a aquella reunión de junio de 2008 con el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, en la que decidieron el total arrasamiento del Lugar de Memoria de Carabanchel. Sin ninguna consulta, sin ningún diálogo. Con los vecinos, a los que la policía impidió el acceso al interior, protestando a la puerta de su ministerio, justificaron su decisión presentando como algo positivo para la ciudadanía un plan urbanístico claramente especulador.

Aquel encuentro fue el punto de inflexión de la actitud de su partido respecto de la histórica prisión; hasta entonces, se movían entre la indefinición y el apoyo a la creación de un centro memorial en Carabanchel. A partir de entonces, salvo significativas pero muy escasas excepciones, el aparato del PSOE se movilizó en bloque para intentar justificar el tremendo y significativo atentado a la Memoria Histórica que ejecutarían cuatro meses más tarde.

¿Nos contará Pérez Rubalcaba, en sus más que previsibles memorias, si -como creemos- ordenó a su partido cerrar filas en defensa de su condena a Carabanchel? Estaremos expectantes, aunque no creemos que le preocupe mucho el futuro de nuestro suburbio. El lamentable estado en que se encuentra el solar, y la mucho más lamentable permanencia del centro de internamiento de inmigrantes, no son más que el resultado de su soberbia… seis años después de la Foto de Recoletos.

No te echaremos de menos, Alfredo, nosotros no.

Duhalde, un tipo despreciable

Un tipo despreciable, Duhalde, ex presidente argentino, ha declarado: “lo desprecio absolutamente”, en referencia al hecho de que la magistratura de su propio país, en uso de la justicia universal y del deber de perseguir los crímenes de lesa humanidad, lleve adelante, con el apoyo por cierto de todos los defensores argentinos de los Derechos Humanos, la conocida Querella contra los Crímenes del Franquismo.

“No estoy de acuerdo para nada”, se emperra el individuo y remata: es “un problema de un sector de España”.

Sus palabras no descalifican lo que pretende descalificar; lo descalifican a él como político, como demócrata (aunque no creemos que se atreva a hacer gala de tal) y como ser humano, pues su desprecio es una ofensa directa y grosera a todas las víctimas y represaliados durante los 40 años de franquismo.

La Querella que tanto enrabieta al personaje afecta, bien a su pesar, a toda España, a todos los pueblos de España, como la misma querella demuestra sobradamente. Y no sólo se trata de la guerra y la posguerra, sino de los decenios dictatoriales que siguieron; los crímenes de todo tipo se prolongaron sistemáticamente desde el primer momento hasta el último (recordemos que los últimos fusilamientos tuvieron lugar en septiembre de 1975) y la impunidad que siguió ha propiciado que formas y maneras de la dictadura estén todavía hoy presentes en la Monarquía que el propio Franco reinstauró.

La Querella Argentina afecta incluso al propio Duhalde que se ha definido al respecto y que tanta histeria le produce, él sabrá por qué.

La Querella busca, en consecuencia, la verdad, la justicia y la reparación, así como el fin de la impunidad del franquismo, de sus sostenedores y de sus servidores, muchos de ellos todavía vivos. Y eso afecta a todos, porque es nuestro inmediato pasado, nuestro presente y, como se está viendo, algo que puede afectar a nuestro futuro.

Son los pueblos de España y con ellos los defensores de los Derechos Humanos de cualquier parte del mundo quienes han de decir y decidir si la Querella Argentina les afecta o no. Y ya lo han dicho y decidido: sí les afecta. Por eso la defienden y la llevan adelante.

Manifiesto para la erradicación de la tortura y los malos tratos

stop torturePorque nunca hubo depuración en los órganos represores del Estado desde la dictadura, por la permanencia durante 35 años de mandos de la guardia civil, de la prolongación en nuevas generaciones de la policía, tenemos una cultura de la tortura intacta. Para acabar con la impunidad de hoy, hay que acabar con la de ayer.

Con ocasión de la celebración del Día Mundial de Solidaridad con las Víctimas de la Tortura, APDHE y otras 50 organizaciones han suscrito un manifiesto para recordar al Gobierno español que la erradicación de los tratos crueles, inhumanos o degradantes en el ámbito de las instituciones estatatales todavía sigue siendo un reto pendiente.

Este manifiesto enumera varias de las asignaturas que el Gobierno debe afrontar para lograr una eficaz prevención de toda forma de tortura. Entre ellas destacan: la reforma del art. 174 del Código Penal relativo a la definición del delito de tortura, para adecuarlo al derecho internacional; la puesta en marcha de mecanismos que garanticen la investigación pronta e imparcial de todo acto de tortura así como la condena y reparación de los mismos; la adopción de medidas que eviten los abusos policiales en manifestaciones; la generalización de la video-vigilancia continua en todas las instalaciones de detención; la revisión de la legislación vigente en materia de incomunicación recomendada por el Comité contra la Tortura; acabar con la vaguedad de algunas disposiciones del Código Penal español sobre los delitos de terrorismo o el internamiento preventivo y sistemático en los centros de internamiento de extranjeros (CIE) de toda persona en situación administrativa irregular que no haya cometido ningún delito.

La Comuna difunde este manifiesto y exige la pronta resolución de estas cuestiones clave para la erradicación de la tortura en el Estado español.

Manifiesto para la erradicación de la tortura y los malos tratos

Charla sobre la Querella Argentina en Ávila

charla querella ávila

La Comuna Castilla y León junto con el Ateneo Cultural CCOO Castilla y León organizan una charla informativa sobre la Querella contra los crímenes del franquismo con las intervenciones de la abogada Ana Messuti y los representantes de CeAQUA Soledad Luque y Chato Galante.

Cuándo: jueves 26 de junio a las 19hs

Dónde: Sede de CCOO en la Plaza de Santa Ana, Ávila.